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ACTIVIDAD 1

Para trabajar la inteligencia emocional en el aula, y sobre todo con adolescentes, lo primero y fundamental es estar preparados con muchísima paciencia y ponerle muchas ganas. No tires la toalla a la primera de cambio. El alumnado intuye si crees en lo que estas enseñando porque te ilusionas y motivas explicándolo. Tú eres el primero que tiene que creer que estos ejercicios son fundamentales para el pleno desarrollo de las personas. Déjalo bien claro a tu alumnado.

En esta primera sesión se les explica de manera muy clara el por qué y para qué es importante trabajar las emociones y que se comienza trabajando el control de nuestro cuerpo con la respiración. Hazte un pequeño esquema y explícalo de manera muy concisa. Una forma muy interesante que propongo es que sea el propio alumnado el que conteste a esas preguntas y se pongan en común todas las respuestas. Sacar una conclusión es imprescindible. Que el alumnado CREA y SIENTA la necesidad de hacer este trabajo en clase.

Haremos el ejercicio sentados o tumbados según se preste el espacio, el tiempo o incluso el grupo.

Siempre con música de relajación que podemos encontrar infinidad en Youtube 

SENTADOS: Es muy importante explicar la postura correcta. Que quede muy claro que es la forma más adecuada para realizar correctamente el ejercicio. Sentados en la silla salimos unos centímetros del asiento y despegamos la espalda del respaldo. Como si nos tirase un hilo invisible de la cabeza hacía arriba ponemos recta la espalda y cuello. La barbilla mirando levemente hacia el pecho. plantas de los pies pegadas al suelo y separados más o menos con la referencia de los hombros. Boca entreabierta y ojos cerrados. Comenzamos a pensar en la respiración, sólo pensar. Poco a poco ir animando a que se vaya haciendo lenta y profunda. Que cada uno/a busque su propio ritmo de respiración lenta y profunda y se vaya tranquilizando, relajando....

TUMBADOS: Nos tumbamos en el suelo bocarriba, con las piernas flexionadas y plantas de los pies apoyadas en el suelo. Si se pudiese estar descalzos mucho mejor. Acomodamos la zona lumbar en el suelo basculando la pelvis, es decir, tirando del pubis hacia las costillas. Alargamos la columna y el cuello. Tenemos que tratar de mirar de reojo las rodillas sin levantar la cabeza, para tener las cervicales bien colocadas. Los brazos pueden ir a la altura de las caderas, del pecho. La dinámica respiratoria  es igual que sentados

Tanto en una postura como en otra, al finalizar nos estiramos y bostezamos sin perder el clima de silencio creado. En el caso de estar tumbados nos quedamos unos segundos de lado para no marearnos al levantarnos. 

El ejercicio puede durar el tiempo que cada cual estime oportuno.



5 comentarios:

  1. Esta dinámica, ¿Es introductoria al ejercico 2?

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    1. Buenas tardes Saúl! Efectivamente las actividades 1 y 2 van juntas y es recomendable hacer los dos ejercicios antes de cada sesión de trabajo y reflexionar sobre inteligencia emocional que propongo en este blog. Un abrazo

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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